
Capitulo 1
Estaba agotado, pronto acabaría mi turno y llegaría aquel lugar solitario, tan solo como yo mismo, aunque no es que me desagradase la soledad, estaba bien la mayoría del tiempo pero no hoy, uno de mis pacientes murió en medio de una operación, me sentía frustrado, era muy joven, intente hacer todo lo para que estuviera bien, pero no lo logre.
Camine por el pasillo para hacer mi última ronda una de las enfermeras me guiño el ojo, no recordaba su nombre, era otra cara más entre tantas mujeres de las que habían estado conmigo, no fue importante, todas ellas sabían que yo no tenía mayor interés en establecer una relación, ya que la única vez que me enamore todo termino en desastre.
El tedio de mi rutina me tenia absorto y fastidiado como todo últimamente, no sabía lo que tenia pero todo me tenia hastiado y sumamente desencantado, la idea de viajar a Londres me estaba gustando mucho en estos días, apartarme de todo seria excelente, aquí solo extrañarían al guapo doctor con quien coqueteaban las enfermeras y algunas de las doctoras del área de patología, si mi vida estaba sin vida, y sin sentido.
Volvía a casa cuando vi un cuerpo moribundo moverse en la arena de la playa, pensé que estaba muerta pero, de pronto comenzó a moverse, e intento colocarse de pie, inconscientemente detuve el auto, escuche un alarido, levante mi vista y era la muchacha que se quejaba de dolor, Salí de mi auto y corrí hacia ella, mis conocimientos médicos la ayudarían, entonces la vi, era muy hermosa, con un cuerpo proporcionado, no el más despampanante pero era perfecto, por todo su cuerpo tenia moretones y rojos, tenía el labio roto y un estaba semidesnuda. La rabia inundo mi cabeza como alguien podría lastimar tanto a esta criatura preciosa. Me acerque a ella con cuidado y rehuyó de mi
No tengas miedo- dije- no te hare daño
Se estremeció y sus lágrimas se hicieron presente, huía de mi
Déjame ayudarte- dije con voz dulce, no quería asustarla más- mi nombre es Edward Cullen soy doctor, déjame ayudarte
Aun dudosa, dejo que me acercara, me quite el abrigo y la cubrí con él, sus hermosos ojos chocolates me miraban atentamente
Gra- gracias – dijo su dulce voz rota
Aun tenia miedo lo vi en sus ojos, pero me dejo ayudarla
Ven sube a mi auto, te llevare a el hospital donde trabajo…
NO! – grito interrumpiéndome
Porque no? – pregunte
No quiero que nadie sienta lastima por mí, solo ayúdame, pero no me lleves a ningún hospital – me dejo anonadado, se veía con valentía y fortaleza a pesar de estar totalmente indefensa y lastimada
Está bien – dije para tranquilizarla – no te llevare a ningún hospital pero ve y sube a mi auto, ¿cómo te llamas?
Isabella Swan – dijo en un susurro – puedes llamarme Bella odio Isabella
Esta bien Bella, cuando lleguemos a mi casa te voy a revisar y si es necesario que te interne en un hospital lo haré – dije con voz firme
Esta bien pero por favor primero salgamos de aquí – replico
Puse en marcha mi auto, pronto llegamos a mi apartamento, la baje con cuidado, todo en ella decía fragilidad, sus manos al tocarlas produjeron en mi la sensación de una corriente eléctrica, fue algo extraño, sus mejillas estaban sonrosadas y también su nariz a causa de las lagrimas, sus cabellos castaños y ondulados estaban hechos un lio, ¿cómo alguien pudo hacerle algo así a algo tan hermoso, y delicado, tan frágil?
La lleve a mi habitación y automáticamente pregunto
A donde me llevas? – pronuncio con miedo
debo revisarte y para eso necesitas estar acostada, por favor si me puedes decir que paso sería de ayuda también – le dije en tono profesional
No deseo hablar de ello, solo revísame – dijo en un hilo de voz
La lleve a mi habitación, y comencé a revisarla, tenia hematomas y una costilla rota, afortunadamente no tenia signo de violación, pero estaba demacrada, ella debía responder a mis preguntas para saber que era exactamente lo que le ocurría, por lo visto había recibido muchos golpes, ninguno que produjera ninguna secuela, por la forma en que estaba golpeada, se veía que la habían pateado y abofeteado, tenía signos de lucha y un moretón en el hombro como si alguien más la hubiese sostenido mientras la otra persona le hacia daño.
Isabela no hablaba solo esperaba que la terminara de revisar con cansancio, impaciencia? Era difícil saber exactamente que pensaba, con la mayoría de personas era fácil ver que emociones tenían o que estaban pensando, porque soy alguien muy perspectivo pero no podía ver exactamente que pensaba esta muchacha.
Bueno Bella no tienes nada grave pero debes tomar unos antiinflamatorios, y vas a aplicarte unas pomadas en los moretones- dije con seriedad - pero antes debo saber porque estas en este estado, necesito que me confíes esta información.
Esta bien- dijo resignada- me robaron mientras estaba en una fiesta en la playa, uno de los hombre intento propasarse conmigo pero escape, y luego me caí cerca de donde me encontraste, me arrastre un poco y luego apareciste, eso es todo.
Fruncí el seño, alguien le había robado y también intentado violar, no son buenas perspectivas
Ok – fue todo lo que se me ocurrió decir
Doctor será que puedo ir a mi casa si ya termino su diagnostico – dijo ella
Claro ¿Dónde vives? – pregunte
Yo puedo ir sola – dijo
Estas semidesnuda, golpeada y maltratada, no creo que quieras recorrer las calles de la LA así como te encuentras- dije victorioso
Esta bien – dijo derrotada – vivo cerca de la playa por hermosa avenue , en beach Dr
Tranquila esta cerca estamos en 22nd ct- dije con tranquilidad
Si no es molestia me presta algo de ropa? – pregunto ella y sus mejillas se tiñeron de un adorable color rosa
Claro- dije rápidamente – se me ha olvidado por completo, espérame un segundo
Busque entre mis ropas cual una de Alice, mi hermana tenia la mala costumbre de dejar ropa en mi casa, pero el día de hoy era una bendición
Le di la ropa a Isabella y ella se la quedo viendo con una mirada de interrogación, iba a decirle que era de mi hermana cuando ella dijo
Bueno, me la pongo y vamos enseguida por favor
No pude ni replicar, ya que se levanto y me dio una perfecta imagen de su torneado y hermoso cuerpo, no pude evitar mirarla no era como esas rubias despampanantes, su figura era mas sencilla, mas medida, como si cada poco de todo le diera una hermosura especial.
Ella no se dio cuenta de mi análisis ya que estaba de espaldas
aparte mi vista cuando me di cuenta de que ella iba a girar su torso, como estaba recostado en la cama pude simular que estaba viendo al techo, ella llamo mi atención, e hice como si me hubiese sacado de mi ensueño.
Disculpa decías- dije en tono confundido
Que si eres tan amable de llevarme a casa – su voz era solo un murmullo
Por supuesto – respondí
Se veía cansada, como si quisiera desaparecer de mi casa, rei internamente a ese pensamiento, por lo general las mujeres anhelaban quedarse allí, y ella quería huir de mi presencial, era tan extraña.
Conduje hasta su casa, en todo el camino ninguno pronuncio palabra alguna, ella solo se dedico a pensar mientras yo trataba de no mirarla, pero por el espejo retrovisor alcanzaba a ver cada una de sus expresiones, en ellas había cansancio, fastidio y ansias, imagine que por llegar a casa pronto pero también había incomodidad
las ropas le quedaban grandes, inmensas, se veía chistosa
Me dijo que me detuviera en una de las casa, era una casa hermosa
Puedes esperar un momento? –pregunto
Claro, para que seria? – dije desconcertado, ya que todo el tiempo había parecido como si quisiera alejarse de mi
Para entregarte tus ropas –dijo como si quisiera agregar ¿no es obvio?
Claro – aunque aquellas no fueran mias
Demoro como cinco minutos y luego bajo y me entrego las ropas de Alice en una bolsa
Toma, gracias por todo – se despidió con la mano y se lejo
Cuando llegue a casa, tenía un sentimiento extraño apoderándose de mí como si algo faltase, deseche la idea y me recosté
Dormí casi de inmediato y tuve un sueño un tanto extraño
Estaba en la playa, unos nichos corrían hacia mí, me decían:
Papa, podemos nadar un poco más, por favor
Eran dos hermosos niños, una pequeña, de cabellos cobrizos y un niño de cabellos marrones, sus rasgos eran hermosos, lo sabía pero no pude grabarlos en mi memoria
Esta bien pequeños, pero no vallan lejos, mamá no esta aquí y si se entera que los deje nadar mucho me regaña – dije en medio de risas
Ellos gritaron de emoción, me abrazaron y fueron al mar
De pronto todo fue una pesadilla, y una voz decía
Ellos no los mereces, se irán, se irán
Me desperté en medio de la oscuridad de mi cuarto, pero no halle de nuevo el sueño
Nunca soñé con tener una familia y mucho menos hijos, así que ¿por qué estaba tan asustado y porque anhelaba tanto a esos pequeños?
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